viernes, 2 de diciembre de 2016

Cultivar tomates, con luz artificial

Este hilo es fruto de una investigación realizada en El Taller. Son conclusiones que pueden ser aumentadas y mejoradas a lo largo del tiempo.

Claramente, me habían advertido que el tomate es una de las plantas mas complicadas de cultivar con luz artificial; que mejor me dedicara a las plantas con hojas, que resultan mas sencillo su cultivo en esas condiciones. Pero, claro, es que lechugas, berzas, grelos y rábanos ya los cultivo en exterior con éxito y lo que yo necesito son tomates para todo el año.

Puestos manos a la obra, lo primero fué investigar las condiciones que los tomates tienen en exterior, para intentar reproducirlas en interior: tierra de cultivo, luz y otras condiciones ambientales.

Tierra de cultivo. He utilizado sustrato universal para horticultura, donde se han mezclado humus de lombriz, cáscara de platano troceada muy fina en la parte baja y, un abono químico general soluble en agua en pequeñas cantidades (un NPK de 14-12-16), como complemento. Para el periodo de floración y fruto, utilizo un 4,8,8. en el agua de riego
Con el primer abono tenemos experiencia con tomates en exterior y ha dado buen resultado, aunque los ejemplares, con muy buen sabor, no tenían tamaños grandes. Con el segundo no tenemos ninguna experiencia pues será la primera vez que lo utilicemos en la fase de floración y fruto.

Este es el abono soluble en agua que nosotros utilizamos con muy buenos resultados para casi todo tipo de verduras con o sin frutos. No es específico para el tomate, pero funciona bien


Bancales profundos. Ya que no disponemos del suficiente espacio para el cultivo del tomate (recomiendan un mínimo de 40cm de profundidad) hemos decidido construir un bancal profundo para cada planta, de 30-35cm de altura. En estos, construidos en una jardinera de 15cm x60cm (tres por jardinera), es posible que se desarrollen bien a tenor de nuestras experiencias en cultivos exteriores en jardineras más pequeñas de 15cm x48cm. Naturalmente no es lo idoneo y el rendimiento no sera máximo, pero si suficiente para nosotros como consecuencia de la temporada continua a lo largo de los diez meses y medio del año (algunos meses de verano, no producen tomates por lo excesivo del calor en Madrid).

Conjunto de bancales profundos montados en dos jardineras pequeñas de 60cm x 15cm

Y es que, en este tipo de cultivos interiores y con luz artificial, hay que cambiar los conceptos y la mentalidad: no hay plantones que criar, ni épocas para transplantar (es un plantado directo y si acaso, un entresacado en el mismo lugar de crecimiento) y, además, no hay temporadas (son continuas con varias cosechas, o de continuo, a lo largo del año). 
Se puede salvar, en buena medida, la falta de espacio a base de bancales profundos, alto abonado y plantaciones con mayor densidad (frutos mas pequeños, pero en mayor número por superficie de cultivo).

Momentos idoneos de la plantación, podado etc  Las creencias tradicionales sobre el estado de la luna, pueden seguirse si se desea (plantar y podar solo en cuarto menguante). Particularmente, nosotros, no solemos hacerle demasiado caso. Existe una App para el movil ("Fase Lunar") que nos informa sobre la fase lunar en cada día del año y en el momento concreto de la consulta.



Agua de riego. Nos proveemos de agua corriente de la ciudad, pero tras ser filtrada y declorada, que es la que consumimos en casa.
Naturalmente le añadimos algo de abono soluble en agua hasta 500/1000 ppm ya que las necesidades del tomate son altas.
Tras el abonado del agua y vistas las preferencias de esta planta (suelos ligeramente ácidos), graduamos el PH del agua de riego hasta 5,5-6, con unas gotitas de vinagre común de vino, hasta conseguir esos parametros.

Luz. Procuramos graduar las lámparas a la distancia idonea según las necesidades de la planta: 
- 15cm para la floración (lámpara de 12w). Equivalente a 22.000 lux de luz blanca
- 40cm para crecimiento (lampara de 12w). Equivalente a 5000 lux de luz blanca
Estas necesidades, ya las estudiamos en la iluminación...

22.000 lux equivalentes, son necesarios en la parte superior para la floración
La inclinación de la estructura y los fluorescentes bajos, mejoran la penetración de la lámparas y la iluminación general
Un conjunto de reflectores de aluminio, mejoran la iluminación de las lámparas

Aquí se presenta un problema con las cortas distancias que utilizamos: el cono de luz de la bombilla, a esas cortas distancias, no cubre completamente la planta con igualdad de luminosidad.
Esto lo hemos solucionados de dos formas:
- Inclinación de la estructura que sujeta a la planta del tomate (10º-15º hacia la parte posterior de la plantación, respecto a la vertical de la lámpara)
- Reflectores e iluminación fluorescente, que complementa la iluminación de las partes bajas de la planta. Entrega a las plantas radiaciones que los led no producen y que son necesarias de forma natural en los huertos exteriores (U.V.)
- Luz de relleno, que complementa todo lo demás para lograr un mínimo de 700 luz equivalentes, en la parte mas oscura de la planta.

La luz de relleno hortofrutícola de 36W/24W y cono estrecho, mejora tremendamente la iluminación general del huerto

En estas condiciones, la planta del tomate crece muy bien, produce flores y frutos, por ahora, de considerable tamaño. Esperamos mejorarlo mucho más...

Ventilación.  De alguna manera, hay que imitar a la naturaleza en la formación de brisas. Un pequeño ventilador que no dé a la planta mas que tangencialmente, es la solución que yo he adoptado. La formación de pequeñas corrientes de aire es interesante para eliminar la posibilidad de enmohecimiento de la superficie del sustrato, la ventilación general de la planta y, muy especialmente, la polinización de esta. Algumos autores afirman que esta simple brisa es suficiente para polinizar sus flores, en determinadas condiciones. De momento, este aspecto, yo no podría asegurarlo ni negarlo, pero si lo beneficioso para el resto de cosas mencionadas: no hay moho y la planta parece mas sana.

Temperatura de crecimiento, humedad y floración. Un verano entero intentando la polinización, ha sido suficiente para llegar a la conclusión de que:
- Por encima de los 32ºC-35ºC  diurnos, la planta no florece y las flores existentes se secan sin producir frutos
- Por encima de los 20ºC nocturnos, las flores existentes no son fertiles
- La temperatura idonea para la polinización es 23ºC-25ºC Cuanto mas alejadas esten las temperaturas de estas, la polinizacion sera mucho mas difícil
- La humedad idonea para la polinización esta entre 60% y 80%. Cuanto mas alejadas este la humedad de cultivo de estas cifras, mas difícil sera que sus flores se polinicen.
En este momento, estoy en medio de la investigación con este tema, pero ya puedo asegurar que los cambios en la conclusiones, de existir, seran mínimos sobre lo aquí expuesto

Para medir este extremo, nos proveeremos de un medidor con valores máximos y mínimos que nos indique la variación a lo largo del día y de la noche, tanto de la humedad relativa, como de la temperatura

Este medidor, esta pensado especificamente para ser utilizado de forma continua en un lugar fijo; nuestro huerto interior puede ser un buen lugar. Se puede adquirir aqui a muy buen precio

Podado de la planta. Pese a que estéticamente no es muy acertado, solemos podar toda la planta hasta el primer grupo de flores (frutos). De esta forma se potencia la floración y el crecimiento del fruto.
Esta poda, ha de realizarse en cada rama productiva principal que deseamos que crezca. Son habituales el dejar dos o tres ramas de crecimiento por planta que se ira dirigiendo a lo largo de la estructura subiendo, o bajando, según interese.

Estéticamente muy fea pero, la poda masiva, da buenos resultados de floración y producción

El resto de ramas o chupones (que crecen en las axilas de la principal), han de eliminarse.
De forma natural, la planta de tomate criada en estas condiciones, se va desprendiendo de las ramas bajas no imprescindibles; nosotros le ayudamos al menor sintoma por parte de la planta de querer desprenderse de alguna, eliminándola sin miramiento.


Otros cultivos complementarios. Los expertos avisan sobre la conveniencia de mezclar plantas que ayuden unas a otras en el crecimiento mutuo. El guisante y el tomate, son dos plantas que se complementan, por el nitrogeno que el guisante suelta a la tierra y que resulta imprescindible para el tomate.
La planta del guisante, complementa la plantación del tomate y mejorará la estética de la plantación

Una guía sobre simbiosis de distintas plantas del huerto, de una de las mejores páginas sobre el huerto: La huertina de Toni

Añado yo que, vista la poca estética que presentan mis plantas de tomate como consecuencia de la poda masiva a las que las someto, unas plantas de guisante pueden hacer también esa labor estética de tapar semejantes palos desnudos. También en esto estoy en periodo de aprendizaje...



No hay comentarios:

Publicar un comentario